lunes, 2 de febrero de 2015

Memoria

 
Agito mi memoria
quizás algo adormecido
en sus ramas durante años
se levante con un rumor de alas
(W. Szymborska)



Palpamos como ciegos la memoria
para reconocer las huellas
de aquellas emociones olvidadas,
para volver a sólidos
inviernos donde el tiempo era infinito,
los fracasos apenas certidumbres
y la vida una página
en blanco llena de preguntas
sin prisa, todavía, en las respuestas.


Porque el mundo era entonces
un punto de fuga inabarcable
y nosotros personajes dispuestos
a llevarnos la historia por delante
persiguiendo, inocentes, 
las cálidas promesas de los sueños.

Agito la memoria porque
es todo cuanto tengo, todo
lo que me va quedando
de invulnerable herencia
cuando los días
comienzan a acortarse
y buscamos la tibieza del sol
para apurar, ávidamente,
la luz de un largo trago.