sábado, 12 de septiembre de 2015




 
 
Ha vuelto al mediodía
ese pájaro trémulo
que se posa en la rama
donde la luz invita a cobijarse.


Viene para recordar
los días  que decrecen
el pálido naranja de las flores
que se cierran,
el crepúsculo cielo
derramado de nubes
que esbozan las montañas,
el cambio de estación
que anuncia con su canto.



Qué frágiles sus alas
la inmensa certidumbre
de su efímero vuelo
si intento retenerlo en la mirada.

 


13 comentarios:

La Solateras dijo...

¡Mira que te haces de rogar! Menos mal que acabas volviendo y con un poema tan delicado como las alas de ese pájaro mensajero del otoño.

Precioso, Nines. Un beso.

Fina Tizón dijo...

Soy nueva seguidora tuya desde hace unos días. He curioseado tu blog y me pareces una gran poeta. En tus poemas, en todos ellos, brilla la sensibilidad. Te felicito por tu buen hacer
poético.
Seguiré leyendote aunque observo que publicas muy de tarde en tarde, Nines.
Tu nueva seguidora
Fina

Isolda Wagner dijo...

¡Qué alegría leerte de nuevo! Un poema exquisito, como sueles, querida Nines.
Yn beso fuerte.

Nines Díaz Molinero dijo...



Bienvenida siempre, Fina. Tu felicitación me ha emocionado.
Nada es comparable a la alegría de poder publicar versos y a la generosidad, inesperada, de quien manifiesta compartirlos.

Muchísimas gracias. Yo también podré seguirte ahora.
Un abrazo.

Mari Carmen Azkona dijo...

La espera, al menos en este caso, si obtiene recompensa. Coincido con Ana en la delicadeza de estos versos, característica que se ha convertido en tu seña de identidad literaria. Tus poemas siempre son exquisitos, mimados… como un bello encaje. Me gusta esta ventana abierta al mediodía. Gracias por abrirla.

Besos y muchos abrazos

Nines Díaz Molinero dijo...


Querida Mari Carmen, esa ventana abierta al mediodía eres tú quien la abre con tu fiel generosidad y cercanía. ¡Gracias a ti por asomarte y por tus palabras!.

Un abrazo muy fuerte.

Amando García Nuño dijo...

Para escribir bien, además de talento (que te sobra) hay que leer bien. Tu maestría lectora, aparte del disfrute que te aporte, te permite encontrar voces diferentes en tus versos, y todas con algo que decir. Mientras algunos nos dedicamos a escribir siempre el mismo poema, agarrados a sus flecos para diferenciarlo, tú eres capaz de generar en tus esporádicas apariciones un mundo diferente cada vez, el prodigio en suspenso de una poesía original, sugerente, intensa en cada letra. No importa que te prodigues poco si eso te hace más auténtica, más honda en tus apariciones.
Sobre el día de publicación, solo añadiré que me emociona esa habilidad tuya para el detalle, para ese emocionante estar ahí.
Todos los abrazos y agradecimientos posibles. Y hasta los imposibles

catherine dijo...

Tienes una mirada especial, Nines, para descubrir "la inmensa certidumbre del efímero vuelo" de ese pajarito.
Abrazos.

Antonio Porpetta dijo...

Gracias, Nines, por tus palabras. Algún día hablaré de pájaros en la ventana. Venían todos los días a desayunar, desde hace años. Pero desde que... no han vuelto jamás. Un beso y mi amistad.

Paco García Marquina dijo...

Querida Nines, Gracias a tu palabra ese pájaro quedará siempre en su rama anunciando el otoño. Sabes sacar con sencillez lo máximo de lo mínimo. Un abrazo

Josefa dijo...

Qué frágiles sus alas
la inmensa certidumbre
de su efímero vuelo
si intento retenerlo en la mirada.

Me quedo con este verso.
Me gustó todoe el poema.
Te invito a pasar por el blog de josefa.
Un cariñoso abrazo.

JOSÉ LUIS MORANTE dijo...

Poesía y belleza cerquita siempre de la sensación frágil, de lo transitorio. Un placer adentrarse en tus versos y conocer el blog. Un abrazo desde Rivas.

Sneyder C. dijo...

La belleza anida en tu blog...He invita a quedarse.

Un cálido abrazo