domingo, 5 de junio de 2011

Azogue




Debe ser el desvaído de tus ojos
o ese gesto nuevo de tu boca
vencido y como ausente,
que de pronto descubro,
el que me sobresalta.


acaso la certeza que escapa
calle abajo para no ensombrecer
lo que de ella reconozco.



Pero hoy noto la caída de la tarde
más cercana
como desgastado azogue en el espejo
reflejando la curvatura de los años.








21 comentarios:

obama dijo...

Me han impresionado mucho, tanto las manos comoo el poema, sobre todo la primera estrofa, creo ir más allá, al punto justo que reflejas en ese sentimiento triste y un puntito miedoso.

Paloma Corrales dijo...

Ay, se contagia esa tristeza y cala hondo, muy adentro.


Un beso.

luismi dijo...

Que se escapen las certezas da un poco de penilla, pero sin ellas creo que se vive algo mejor.

un beso fuerte

La Solateras dijo...

Parece que todos estamos sensibilizados con los ancianos últimamente.

Precioso poema que en este momento me viene como anillo al dedo.

Un abrazo

Manuel dijo...

Creo que todos llevamos un anciano/a dentro, pero no en la inefable genética, sino en el corazón, deseando que se quede siempre a nuestro lado.

Hermoso poema, Nines. Un beso.

Emilio Porta dijo...

Notar la caída de la tarde...no es dejarse vencer en la caída. Es bueno acompañar al sol en su descanso. Acompañarlo en su trayecto y seguir con él...sin pensar en la extinción, solo en la sucesión. Ya sabes que me gusta el pensamiento en Poesía. Y tú lo tienes.

Ángeles Fernangómez dijo...

Buen poema para expresar ese reflejo intuitivo que no suele fallar cuando uno conoce de qué habla. Un abrazo.

Nines Díaz dijo...

Obama:

Ese sentimiento triste forma parte de la conciencia de lo perecedero que a veces olvidamos.

Besos.

Nines Díaz dijo...

Paloma:

Me ha hecho mucha ilusión tu visita y comentario. Es un placer, te lo aseguro. Gracias.

Un beso.

Nines Díaz dijo...

Luismi:

Yo creo que la certeza deja de serlo cuando acontece, por eso, mientras tanto, se escapa calle abajo.

Un beso.

Nines Díaz dijo...

Ana:

Celebro que en estos momentos pueda serte útil el poema y, sobre todo, que tu Madre se encuentre mucho mejor.

Un abrazo.

Nines Díaz dijo...

Manuel:

Me ha encantado ver tu bonito comentario y me ha dado mucha alegría tu visita.

Un beso.

Nines Díaz dijo...

Emilio:

Una vez más te agradezco las preciosas (y poéticas) palabras que me dejas y tu apoyo, tan cercano, siempre.

Un abrazo.

Nines Díaz dijo...

Ángeles:

Gracias por la receptividad de ese "reflejo intuitivo" que reconoces tan admirablemente.

Un abrazo.

Mari Carmen Azkona dijo...

Emotivo poema, Nines, y muy visual. La caída de la tarde, el espejo curvando los años...Una belleza serena que acompaña una dura aceptación. Ojalá pudiéramos alejar el momento, cerrar la puerta... pero somos caducos, es imposible.

Besos y un fuerte abrazo.

Jesús Arroyo dijo...

Preciosa tristeza escrita.
¡Bien!
Besitos.

Nines Díaz dijo...

Mari Carmen, aceptar que nuestros mayores puedan acabarse, cuesta, porque el tiempo que corre para ellos tambien corre para nosotros aunque sepamos que forma parte de nuestra propia naturaleza.

Gracias por compartir ese sentimiento.

Un abrazo.

Nines Díaz dijo...

Una alegría tu visita, Jesús, y que me dejes tu opinión más todavía.

Gracias.

Un beso.

Elvira Daudet dijo...

Querida Nines:

Conmovedor poema que escarba en el corazón. Dulce caída de la tarde, acompañándolos, que nos llena de envidia a los que ya los perdimos.

Nines Díaz dijo...

Querida Elvira:

Los años nunca se pierden, sirven de espejos donde nuestros hijos se miran para reconocer su paso.

Un privilegio tus palabras.

Gracias.

Marina Tapia Pérez dijo...

qué poema más profundo y lleno de meláncolía! está tan bien escrito que te lleva a ese estado de contemplación. Un abrazo en la poesía. Besos!