jueves, 8 de marzo de 2012

Insistencia inútil



 "Mi poesía, aunque no sea moderna, es el último grito
desvencijado, roto,
cuerda vocal desafinada,
estridencia salvaje,
desentonado aullido,
vociferante letra"
(Afonía - Luis Miguel Rodrigo)


Renegar del exceso de equipaje
cuando ciertos transbordos
nos hacen perder pulso
o salir de la fila que va marcando el paso
es, a estas alturas, un acto inútil.


Por más que a veces lo olvidemos
igual que el río sigue la corriente
del curso ya trazado, así, de nada sirve,
volver la cabeza hacia otro lado
o ignorar el bordado enjambre
que la piel adquiere con los años.


Tal vez por eso las palomas
vienen hoy a buscar
esa rama de olivo oculta en la solapa
de aquel abrigo viejo y desgastado
que, a pesar de tantas temporadas,
nunca nos atrevimos a tirarlo.


15 comentarios:

Jorge Torres Daudet dijo...

Uno, con ese "bordado enjambre de los años" está muy de acuerdo con que no debo renegar de la edad y de lo que ella limita e impide. Y sí, hay equipaje, que pesa demasiado y, a veces, dan ganas de olvidarlo en cualquier apeadero, evitando que nos siga sirviendo de lastre.
Un fuerte, recio poema, Nines.
Un abrazo.

La Solateras dijo...

Potente poema, Nines, y certero. No se puede renegar de la edad porque somos fruto de lo que hemos vivido y casi siempre el tiempo nos hace más sabios y mejores personas, aunque nos deje marcas en la piel.

Preciosa la última estrofa.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

El tiempo es un tema que siempre ha ocupado parte de mis pensamientos, el modo en que lo aceptamos o lo rechazamos.
Este poema me gusta, y como dice Solateras, la última estrofa es muy potente.

Manuel dijo...

Más que no renegar, Nines, yo estoy encantado con los tiempos de mi vida. Soy consecuencia de todo lo que he vivido y, vaya, voy estando conforme a estas alturs con lo que soy.

Siempre hacia adelante, eso sí.

Da gusto leer un poema como el tuyo y luego perder la vista en sabe dios que nieblas.

Un beso.

Paloma Corrales dijo...

Leí la "afonía" de Luismi. Me gusta mucho el poema que te ha inspirado, "de nada sirve volver la cabeza hacia otro lado". De frente. Sí. Precioso ese final que indica que las palomas saben.

Como ya te han dicho somos los que fuimos y tb los que seremos.

Un besazo.

Ps. tb me gusta que te muestres ;-)

Marisa dijo...

Mi abuela que ha sobrepasado los cien
me ha enseñado que las únicas arrugas a tener encuenta
son las de la ropa(y hoy ni eso )
así que lo mejor es hacerse amiga del espejo.
Un abrazo muy grande.

Nines Díaz dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios que agradezco.

Un fuerte abrazo.

luismi dijo...

He estado liado y no he podido hasta hoy entrar en el blog. Y me encuentro esta delicia con dedicatoria incluida. Así que Gracias
GRACIAS
POR TENERME EN CUENTA Y TENERTE EN CUENTA.

Rosa dijo...

Sigo a Luismi en casi todo lo que ha dicho en su comentario; sólo me queda añadir que la última estrofa me ha dejado enganchado un buen rato mi querida Nines.

Cada arruga es la muestra de haber vivido un momento hermoso, aunque a veces la tristeza nos confunda.

Un abrazo y mi cariño

Violet Desvarié dijo...

Estoy emocionada porque al leerlo escuchaba tu voz.


Precioso poema que tomo como un gran consejo, mis arrugas van haciendo acto de presencia y a estas pocas alturas hacen mucha falta los consejos.

Un abrazo muy fuerte.

Carmen

Elvira Daudet dijo...

Querida Nines:

Hermoso poema, con el que me identifico totalmente. Pero tú, ¿con qué derecho hablas del bordado de los años? Ya verás lo que pesa el equipaje cuando tengas años de verdad.

He comentado tantas veces este poema, que cualquier cosa inteligente que pudiera decir se ha ido perdiendo en el camino.
Sabes que te quiero.
Elvira

Noris Marcia dijo...

Nines, primera vez por tu hermoso blog y me he quedado encantada con tus palabras. Un saludo cordial desde USA.

Nines Díaz dijo...

Noris,

Es un placer tu visita. Muchísimas gracias.

Un afectuoso saludo y bienvenida.

Mari Carmen Azkona dijo...

“Tal vez por eso las palomas
vienen hoy a buscar
esa rama de olivo oculta en la solapa
de aquel abrigo viejo y desgastado
que, a pesar de tantas temporadas,
nunca nos atrevimos a tirarlo.”

Qué maravilloso poema, Nines, y esta estrofa final es...Como ese abrigo del que hablas, para guardarla y no tirarla jamás.

Como dicen los compañer@s no debemos renunciar a lo vivido, somos su resultado. Nosotr@, como alquimistas que somos, tenemos la fortaleza y la sabiduría de convertir el lastre en bagaje.

Qué mejor manera de celebrar el día de la poesía que leyendo un poema como éste, gracias por compartirlo.

Besos y un fuerte abrazo.

carmen jiménez dijo...

Ya te encontré y ya no te pierdo. Difícil eso de elegir el equipaje adecuado. Dicen que hay que andar ligera de equipaje, pero no siempre es fácil saber qué tenemos que ir dejando por el camino para seguir avanzando.
Un abrazo. Muy inspirador tu poema.