martes, 25 de enero de 2011

Prescripción

  


El perdón no prescribe, acumula 
gastos de gestión, juicios de por vida
para sacar el mayor rédito.

Quejas proporcionales a los años
suman un interés de permanencia.
 
Facturas, con referencia "lo que hacen
por nosotros", reclaman el cobro de las deudas
que se anotan a fuego en la memoria. 

Hoy me pienso olvidar de todo cuanto debo:
padecer una amnesia invalidante
como pensión de renta vitalicia.


12 comentarios:

Mari Carmen Azkona dijo...

Soy de letras, por eso siempre se me ha dado mal los recuentos, las facturas...Nunca he sabido en qué página hay que anotar las alegrías, los sentimientos, las rupturas...Y el perdón...el perdón rara vez lo otorgamos nosotros. Decimos: perdono pero no olvido. Pero no hay perdón sin olvido, eso sólo lo conseguimos con la distancia y el paso del tiempo. Qué complicadas son las relaciones humanas.

Interesante, muy interesante este poema lleno de reflexiones. Perfecto para realizar una auto evaluación de nuestros pasos y actitudes.

Buena prescripción, enhorabuena.

Besos y abrazos.

Nines Díaz dijo...

Algunas reflexiones permiten a veces colocarnos en el lugar que tenemos y, por dolorosas que éstas sean, deben servir para cambiar la dependencia de relaciones que consentimos mantener a costa de atentar contra nuestra libertad como personas.

Este es el origen del poema, Mari Carmen. Me ha encantado tu comprensión del tema, efectivamente las relaciones humanas son complicadas.

Gracias por tu visita.

Un abrazo.

La Solateras dijo...

Un poema reflexivo y un gran propósito ese de olvidar lo que debemos; yo creo que aún más importante es olvidar lo que nos deben.

Un abrazo, Nines

Manuel dijo...

Sabina lo dice, como siempre, con maestría:

"No pido perdón,
¿para qué?, si me va a perdonar
porque ya no le importa...".

Y creo que así es. El perdón se otorga cuando el hecho ha dejado de importarnos. Mientras, el activo pesa y seguimos pasando viejas cuentas pendientes.

Nines, superinteresante gestión de imágenes y ritmo. Me ha gustado mucho.

Un beso.

Nines Díaz dijo...

Ana, olvidar lo que nos deben, en lugar de lo que debemos, es un buen propósito. Lo difícil es elegir entre ambos...

Un abrazo.

Nines Díaz dijo...

Así es, Manuel, las cuentas se pasan cuando se quieren cobrar y cuando se trata de sentimientos no funcionan las denuncias...

Me alegra que te haya gustado.

Un abrazo.

Rosa dijo...

Mi admiración por esa decisión de olvidar todo cuanto debes... Sobre todo "padecer una amnesia invalidante como pensión renta vitalica". Me ha encantado ese final Nines.

Por lo demás, nadie tiene el derecho a reclamar deudas que nunca existieron, porque para ello tendrían que haberse contraído antes por la otra parte.


Que bueno tenerte cerca para leerte.
Un beso mi niña

Nines Díaz dijo...

Gracias, Rosa, es un tema muy complicado el debe y el haber y sobre todo llevar la contabilidad de los sentimientos.

Sí que es bueno que estemos cerca, al calor de la poesía y las personas.

Un beso.

Emilio Porta dijo...

Qué bueno, Nines, pero qué buen poema. Magnífico. De forma y contenido...un poema de los que dejan huella, sin duda. Un poema para colgarlo de la memoria...y del corazón con un pinza de la mejor Poesía, de la mejor Literatura. Ya sabes que, para mí, la primera no es más que un género de la segunda. Grande, intenso, pero estamos hablando de lenguaje, de palabras escritas, de significado y...luego, de puesta en escena. Eso es lo que diferencia la Poesía de la narrativa: esa especial puesta en escena. Con música - aunque sea interior - y pasos de baile si se tercia.

Nines Díaz dijo...

Me gusta mucho como defines la Poesía: "género de la Literatura cuya diferencia respecto a la narrativa es la puesta en escena...". Por otro lado, para alquién que empieza a perder el miedo a los "estrenos", tus palabras de apoyo son motivaciones sin precio para continuar persistiendo.

Gracias de corazón, Emilio.
Un abrazo.

ALEJANDRO PÉREZ dijo...

Nines, me ha encantado volver a verte y me ha encantado encontrarme con este poema, directo, lleno de intención, de vida cotidiana y de estética, como corresponde a la buena literatura.

Un abrazo.

Alejandro

Nines Díaz dijo...

Alejando, a mi también me encantó verte y espero que coincidamos más a menudo, personalmente o a través del blog.

Muchas gracias por la visita y el comentario.

Un abrazo.