domingo, 7 de abril de 2013

Así la tarde



Cuando la tarde desdeñosa
nos deja la urgencia del apremio
y el milagro de luz que la secunda
evita la amenaza de rompernos.


Cuando la tarde va por el pasillo
como un perro enjaulado
buscando la correa para que su amo
pueda sacarlo de paseo.

 
Cuando la tarde
se cuelga desde un puente con sus mejores galas
y en la puesta de sol, a la caída,
nos devuelve la secuencia que faltaba.

 
Cuando la tarde, al fin, 
irrumpe en el cobijo de su ocaso
y a pesar de la bruma nos rescata.

  
 
 
 
 

14 comentarios:

La Solateras dijo...

Buenísimo, Nines, con algunas imágenes realmente brillantes, que toman cuerpo físico según se lee el poema.

Me ha encantado.

Un beso con ganas de verte.

carmen jiménez dijo...

Cuando ocurre ese milagro, nacen poemas tan milagrosos como el tuyo que nos salvan de la oscuridad.
Coincido con Ana. Es un grandísimo poema.
Un beso grande Nines y un gustazo leerte.

Emilio Porta dijo...

Precioso, Nines. Mucho.

Mcarmen Fabre dijo...

Me gusta Nines, una delicia..

Gracias y un beso.

Amando García Nuño dijo...

Cuando la tarde se pone así, se va uno a un blog llamado Zampullu, y allí sí que se encuentra cobijo, entre sus versos, hoy más musicales.
Abrazos

Mari Carmen Azkona dijo...

Sabes, Nines, que siempre me llevo puestos algunos versos, pero he de reconocer que esta vez me cuesta elegir. Como dice Ana hay imágenes maravillosas… A esta tarde no le falta ninguna secuencia. Felicidades y gracias por compartirla.

Besos y abrazos.

Marisa dijo...

Me encanta
ese rescate.

Un beso

Enrique Gracia Trinidad (EGT) dijo...

Aunque no te lo parezca porque comento poco, me paso por aquí de vez en cuando. Disfruto con tus textos, lo paso bien.
Ahora en este poema abierto, comparto la tarde contigo y me dejo rescatar por la tarde

Mila Aumente dijo...

A mí me pasa igual que a Enrique. Paseo por aquí y, aunque no te diga nada, leer tus poemas me dejan una dulce sensación como la de esta tarde. Y es que, querida Nines, las tardes, dan para mucho.

Un besito.

Manuel dijo...

Estas son las tardes que apetece vivir cada tarde. Vamos, apetece hasta dejarse comer por ellas.

O por tu poema.

Felicidades!.

Jesús Arroyo dijo...

Enhorabuena por estos versos porque son un verdadero flotador con el SOS en rojo.

Luis Miguel Rodrigo González dijo...

excelente, como todo lo que estás escribiendo. besos

Maria Sanguesa dijo...

Cuando la tarde a pesar de la bruma nos rescata... tus versos me rescatan de la melancolía del ocaso, y pintan de luz lo que es excelente poesía. La única pena que siento es que no te prodigues más, leerte es siempre una verdadera delicia literaria. Muchos besos.

fcaro dijo...

De lo melancólico nace el poema, Nines. Déjate siempre llevar cuando aparezca.